No se cómo son tus días normales. Tampoco lo quiero
saber.
Me molesto cuando no escribo en su momento.
Es una hermosa mañana. Lo dijo sin estar presente.
Pero la mañana sí es hermosa, con todas sus flores de
ridículos colores y el hombre que las alimenta.
Si ella hubiera estado aquí, también hubiera dicho que
las flores eran bellas, que la casa era muy linda, (¿por qué no?) Que mi vida lo
era,
y hasta que yo
Que mi sangre era hermosa. Sobre todo eso. Yo quiero
verlo.
nn

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